Nº52 año IV
marzo de 2008
Buenos Aires

¡Basta de violencia naturista!

¿Hacia dónde dirigen los vegetópatas todo el impulso depredador que tienen reprimido?
Hacia nosotros, los carnívoros, por el sólo hecho de que no compartimos su psicosis alimenticia. Los que creemos en una dieta variada que haga honor a la cadena alimenticia y satisfaga las necesidades reales de nuestro organismo hemos pasado a ser el único animal al que ellos, los respetadores compulsivos, no respetan. Las manifestaciones de estos fundamentalistas de la verdura se están volviendo cada vez más agresivas y morbosas. La última: empaquetaron gente ensangrentada y la exhibieron en la Plaza San Martín para que tomemos conciencia... ¿de qué? ¡Yo nunca comí gente! Personalmente, estoy harta de que estos psicópatas del naturismo me caguen a pedos (y nunca mejor dicho, porque la soja produce gas metano para dar y tomar). Para tener una buena salud los médicos de todo el mundo recomiendan una dieta equilibrada que contenga todos los alimentos pero, claro, el equilibrio es aburrido. «Mamá, voy a comer un poco de todo» no suena tan espectacular como «Mamá, renuncié a la carne». Y es que a los humanos nos gusta la grandilocuencia. En términos de respeto por los seres vivos todavía no entiendo por qué vale más una vaca que una berenjena, por ejemplo. Si vamos a amar a los seres vivos, amemos a todos por igual, comamos sólo piedras… no, tampoco, porque es comerse a la Madre Tierra. No comamos nada y mirémonos sonrientes unos a otros mientras morimos lentamente de inanición. Algunos vegetópatas ya han vislumbrado este problema y aseguran que algún día el humano podrá alimentarse sólo con el propio aliento. No sé cuál es la explicación científica de eso pero si sé que no me gustaría ir a un restaurante donde el chef vaya por las mesas tirando su aliento a los comensales. “No gracias, a mí tráigame el matambrito tiernizado con papas”. Por otro lado, el menú vegetariano requiere tanto tiempo y presupuesto para ser preparado que esta persona supuestamente preocupada por su espíritu y las cosas inmateriales termina pensando nada más que en comida, la más material de todas las cosas. No puede ingerir cualquier cosita al paso para seguir con los asuntos importantes sino que tiene que buscar un lugar especial, los ingredientes adecuados, el balance justo de calorías, vitaminas y proteínas, un estado mental particular... Si dedicaran todo ese tiempo y despliegue estratégico a algo útil para la humanidad y no al objetivo pequeño y egoísta de «sentirse bien», serían la próxima raza dominante. Pero, por el momento, al próximo vegetópata que me dé lecciones de ética... lo muerdo.

El diario de los muertos

¡Por fin! ¡Voy a recomendar una de terror, mi género favorito! Un poco de historia. En EE.UU., en 1968, un reducido grupo de freaks y hipppies consiguen distribuidora para su primer film como realizadores de cine, “The night of the flesh eaters”. Los distribuidores, en una avivada clásica para novatos, le cambian el nombre al film y lo registran como propio. Este sería el karma, por siempre, del director George A. Romero. Nunca, pero nunca, vieron un mango de las ganancias de la peli. Se estrenó como “La noche de los muertos vivos”, la primer peli de zombies; muertos que, sin ningún motivo claro, vuelven de la tumba a devorar a los vivos. Un film indie de terror oscuro, opresivo e inusualmente violento para esos días y encima, en blanco y negro. No le fue bien en su estreno. Un grupo ultracatólico dijo que los realizadores estaban “endemoniados”, por la escena en que una nena zombie ataca a su madre. Tampoco gustó que el “héroe” fuera un negro. Sin embargo, se mantuvo en cartel durante años, en cines berretas y en trasnoche y alcanzó el status de cult movie. Con el video y el dvd conoció el éxito comercial, con sucesivas reediciones, hasta hubo una ¡coloreada! y una remake en 1990. Tras años de juicios entre Romero y la distribuidora, el nombre pasó a dominio público, o sea que cualquiera la puede editar y cobrar por ello. Si vas al Musimundo hay tres versiones diferentes y la encontrás a 15 pesitos. La cosa es que la peli inauguró un género que llenó de oro a mucha gente. Sin embargo, su inventor, Romero, nunca cobró un centavo y siempre siguió siendo independiente, salvo contadísimas ocasiones. Romero hizo cuatro secuelas, algunas muy logradas. La quinta, “El diario de los muertos”, es un film poderoso y atrapante, aún siendo una peli chica y barata, para los presupuestos de Hollywood. Hay escenas para saltar del asiento, tiene mucho humor y es una anárquica y envenenada mirada a los medios de comunicación, Internet, Norteamérica y a la humanidad en general. No tiene mucho sentido contar nada de la peli, hay que verla. Romero vuelve al cine indie y, como siempre, puede ser cualquier cosa, menos complaciente. Así que, aunque estés convencido que una peli de terror es sólo para tarados, “El diario de los muertos” es uno de los estrenos del año y hay que verlo.

Los huérfanos de Harry Potter. Ahora que termina la saga, los lectores aseguran que extrañarán al personaje ya que se identificaban con él porque “vivían las mismas cosas”… ¿qué: luchar contra una serpiente gigante, viajar en el tiempo o trasladarse al colegio en un auto volador? ¡Pues qué suerte tienen, yo de adolescente a lo sumo me ponía en pedo!
Jaime Ross tocando en el recital organizado por la pastera Botnia. Su agenda 2008: 28/03 Fiesta privada en la cubierta del petrolero Prestige II a beneficio de las industrias contaminantes. Entrada: un pingüino empetrolado; 10/4 Abre el festival “Contra la mujer” en Ciudad Juárez; 6/7 Celebrando el cumpleaños de George W. Bush, show en el hall del Pentágono... ¡Botón!
El programa La mamá del año. Todo es patético: las madres compitiendo a ver quién sufrió más; la gente votando la tragedia que más le gustó; la eliminación de las madres que a criterio del público no sufrieron lo suficiente como para ganarse un premio... No se sabe quién tiene menos dignidad, si la producción, la presentadora llorona, la opinadoras invitadas, las madres o el público. Bazofia.
Que para los medios haya piquetes malos y piequetes buenos. Cuando la izquierda protesta, cortando una vía, claman por el derecho a la libre circulación de los ciudadanos de bien, "los que quieren trabajar". Cuando corta la derecha, de pronto la protesta se vuelve "histórica" y se avala la violencia, los insultos a la investidura presidencial, la inspección ilegal de camiones y la amenaza de dejar a la capital del país sin comida.
El reality electoral interminable que se han montado en USA con las internas. ¡Pasan los “súper martes” pero Bush no termina de irse y, ojo, que todavía tiene pilas para armar una guerrita más, la del estribo! ¡Voten de una puñetera vez!

Panic! At The Disco "Mine in The Afternoon"
Basta de videos con colores saturados, con mundos subrrealistas y caras supuestamente graciosas. Basta de robarle descaradamente a los Beatles y a Madness. ¡Justifiquen bien los millones que gastan! Un 5.
Gustavo Cerati "Lago en el cielo"
Entiendo la idea de hacer un video con diferentes directores. Pero parece un pastiche de imágenes que no tienen nada que ver entre sí. Y uno termina, al final, prestándole atención sólo a los nombres de los directores, abajo en la pantalla. Tendría que haber una conexión clara entre todos los videos (si la hay, no se nota). Un 3.
Maroon 5 "Won't Go Home Without You"
¿Por qué el cantante está tan obsesionado con demostrar que ama a una mujer en los videos? ¿Y por qué ellas siempre lo engañan o lo dejan? Es muy claro: ningún heterosexual usaría ese chaleco. Un 5.
Duffy "Mercy"
Otra Amy Winehouse pero rubia, otra blanca que canta como negra, música retro. ¡Aburrido! Un 5.

"Dónde está el Norte" del Grupo Las Seis Esquinas

Con una cartelera teatral tan copiosa como la que exhibe Buenos Aires uno a veces termina sin ganas de ir al teatro porque parece cosa del azar encontrar algo que merezca la pena. Este domingo caí en “Dónde está el norte”. Una pieza inteligente, fresca y madura donde la ficción y la realidad se suceden en un entrecruzamiento muy bien logrado. El juego escénico transcurre en una reunión de cinco actrices que buscan ideas y textos propios para una obra teatral. Los diálogos con algunos toques graciosos e irónicos se desenvuelven sin altibajos hasta que la realidad irrumpe abruptamente en forma de exmarido furioso que reclama su guitarra. Ahí la verdad pisa terreno propio. Aparece lo incierto. Dudamos. Es una realidad real o subjetiva? La obra queda marcada por esa dualidad. Muy bien escrita, muy bien dirigida y medida diría yo, porque me parece justamente la medida y el equilibrio lo más destacable. Las escenas parecen estar cronometradas. Hay una total ausencia de huecos vacíos que no hayan sido previstos. También es saludable la falta de protagónicos tan enquistados en el teatro. Hacer arte de lo cotidiano no es cosa fácil. Y aunque la idea de esta creación colectiva tenga que ver con la experiencia del propio grupo y sus avatares convertir en teatro la realidad es una cosa seria. Muy bien todos los actores en su gestualidad, temperamento y movimiento escénico. Destacaría no obstante a Esteban Magnelli por el realismo que imprime a su personaje. “Dónde está el Norte” es una de esas obras que a uno lo dejan con ganas de volver y que reivindican al teatro como un arte cuerpo a cuerpo insustituible.
Dirigida por Gabriela Izcovich en La carbonera.

Curso intensivo de chino a través de nuestras frases populares

Lección 2

"No me peguen, soy Girodano" se dice: Giordano! . Vocabulario: significa “ustedes, vosotros”. Se forma con "vos, tú" y el plural para personas. es un “no” imperativo, se usa para dar órdenes. es un verbo y significa “pegar, golpear”. quiere decir “yo”. Finalmente, es el verbo “ser”. Pronunciación: La “b” en chino se pronuncia como nuestra “p”, así que biè se dice “pie”. La “d” se lee como “t”, de manera que da debe decirse “ta”. La “sh” es igual a nuestra sh, sin embargo la “i” es una mezcla de “i” con “e”. Por lo tanto, shì debe pronunciarse casi como “she”. La frase debe pronunciarse, entonces:
Gramática: Como los verbos no se conjugan, los pronombres personales son muy necesarios. Cuando uno usa el verbo pegar, por ejemplo, tiene que aclarar a quién o a qué. La traducción literal de la frase sería “Ustedes no pegar yo, yo ser Giordano”.

No es cierto que sólo usamos el 10% del cerebro. Este caballito de batalla de parasicólogos, gurúes y/o chantas de toda especie al defender capacidades no demostrables como la telepatía o la precognición no tiene ninguna base científica. No hay "zonas inactivas" dentro de nuestra cabeza sino que todas las regiones son utilizadas en algún momento en esa inmensa red de conexiones. El mito parece haber surgido de una mala interpretación del concepto de que sólo un 10% del cerebro se usa de forma consciente y el 90% restante se ocupa de tareas inconscientes como controlar las pulsaciones o la dilatación y contracción de las pupilas.

Date una vuelta por el sitio de Aballay que acaba de estrenarse en la web. Un blog, su historia laboral en el campo del diseño y la arquitectura, dibujos, relatos de toda especie, sus mejores recetas de cocina y los tutoriales de producción independiente donde comparte su experiencia personal en esta materia, tanto en el campo musical como editorial, con todos los navegantes que estén interesados. Vale la pena ¡y es gratis, boludo!

Resulta que en la antigua Grecia el dios Pan se aparecía de pronto en casa, provocando unos sustos terribles a Pericles (por mencionar una celebrity de la época) y compañía. Así que de ahí viene la palabra pánico, formada por Pan, el dios, e ico que proviene de oikos, casa. Y vos dirás, "pero ¿por qué le tenían tanto miedo al pobre?" Bueno, primero, porque una aparición siempre es un cague. Y segundo porque Pan era el dios de los pastores y los rebaños... pero también un sátiro empedernido que se pasaba el día persiguiendo ninfas con una sola idea en mente.

Trabajaron en esta edición: Locusta Edición y redacción • Malena Aballay (Videoclips y humor) • Matías Pérez Andrade (Cine)• María del Amor González (Espectáculos) • Alejandro Rodríguez Diez (Libros) • Aballay (Diseño) • Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta publicación