Derechos humanos
¡March!
La detención de Luis Patti le pone el broche a un año brillante en términos de justicia. Hagamos un saludable ejercicio comparativo.

Siempre habrás oído que algunos le cantan loas a la transición democrática española y la mencionan como un modelo a seguir. ¿Sabés por qué la elogian tanto personajes como Mariano Grondona, por ejemplo? Porque la transición española consistió en barrer el pasado debajo de la alfombra. No hubo juicios ni búsqueda de desaparecidos, no se investigó nada ni a nadie. Todos se dieron la mano y dijeron aquí no ha pasado nada. Recién en 2006, el Consejo de Europa ha condenado el régimen franquista y ha ordenado investigar. El franquismo, lejos de ser un simpático episodio folklórico que se puede narrar al compás de una copla, fue una de las dictaduras más sangrientas de Europa. En materia de crímenes tiene poco que envidiarle a la Alemania nazi. Las propias cifras oficiales franquistas de la época determinaron que sólo entre 1940 y 1941 fueron ejecutadas 62.000 personas por razones políticas. Esta cifra da aún más escalofríos cuando se piensa que el régimen duró 36 años. Los opositores que no fueron asesinados sufrieron condenas de hasta 30 años de prisión donde la violación de los derechos humanos era sistemática con hambre, hacinamiento, vejaciones sexuales, torturas y violencia psicológica. Además, no sólo se perseguía, encarcelaba o asesinaba al opositor sino también a sus familiares. De ésto estamos hablando cuando hablamos de franquismo. Antes de morir, el dictador dijo “Lo dejo todo atado y bien atado” y repasando la historia española, queda claro que tenía razón. Dos días después de su muerte ascendió al trono su pupilo, Juan Carlos I (alias “Tutecallas”) en virtud de la ley de sucesión que el propio dictador había promulgado. “Tutecallas” designó a dedo al primer presidente "democrático". Fue Adolfo Suárez, “chico maravilla” de la Falange Española, el partido que había liderado Franco en su carrera al poder. En virtud de la transición suave e indolora que instrumentó Suárez, todos los protagonistas de la dictadura siguieron siendo protagonistas de la democracia. Tal es el caso de Manuel Fraga Iribarne que después de haber sido ministro de Franco, hizo toda una carrera política sin que nadie le cuestionara jamás su idoneidad como sí se hizo acá con la entrada de Luis Patti al Congreso, y que es uno de los “padres” de la Constitución española vigente. Ni qué decir del presidente por el que rompió una lanza R. Zapatero en la pasada Cumbre de poca altura, José María Aznar que es nieto de Aznar Zubigaray, cronista de Franco durante la Guerra Civil y embajador del dictador en diversos destinos. Volviendo a casa, la transición democrática argentina es traumática y está llena de marchas y contramarchas como toda acción que emprende un adolescente que es lo que somos en términos históricos. Pero es ejemplar porque confrontó el pasado con valentía y rapidez de reflejos. Argentina estableció inmediatamente y sin la ayuda de ningún tribunal internacional que había protagonizado una tragedia y que debía juzgar a los responsables. Hace décadas que está probado por la Justicia que Videla y sus secuaces son criminales y que su gobierno fue ilegal. Pese a los obstáculos que ponen en el camino los grupos residuales antidemocráticos y algún que otro funcionario cobarde, los culpables están desfilando uno tras otro hacia su destino. Lamentablemente no puede decir lo mismo España, tan lenta de reflejos con su propia historia pero tan proclive a darle lecciones de ética a Sudamérica.

Arma fatal
Este mes recomendamos una que no se estrenó en cines (lamentablemente) y que se editó directo a DVD. Ni los propios distribuidores saben aún qué cuernos van a estrenar en cines en Diciembre. O quizás lo sepan, pero no lo dicen, en tal caso. “Arma fatal” es una parodia inglesa de las películas de “parejas de policías explosivas”, tomando como referencia la saga de “Arma mortal”. Nicholas es EL mejor cana de Londres. Su foja de servicios es impecable, es insobornable, no deja caso sin resolver, ya sea un asesinato como una multa callejera común y corriente. Tan bueno es su desempeño que sus compañeros y jefes no lo aguantan más. Al lado de él, todos quedan como unos flojos y, casi, unos corruptos. Decididos a librarse de él, sus superiores lo destacan en un perdido pueblo en la campiña inglesa, donde nunca pasa nada. O casi. Hasta la llegada de Nicholas, en Sandford lo más cercano al delito es un auto mal estacionado, una mascota extraviada o alguien bebiendo en la calle fuera de hora. Para peor, Danny, su compañero, es un agente obeso y fanático de los films americanos de acción (justamente de “Arma mortal”); un bueno para nada, quién es policía nada más que porque su padre es el sexagenario comisario. Pero la tranquilidad acaba pronto, cuando un misterioso serial killer, con un sádico y perverso sentido del humor, aparece. Para Nicholas, es la oportunidad de sacudir la modorra del pueblo y para Danny, la ocasión ideal para disparar a mansalva, romper autos y ser un “cana de verdad”. No te dejes engañar por el arte de la tapa y llevala. Del mismo tandem creativo, también se puede alquilar “Muertos de miedo” (ojo que hay otras pelis con el mismo título), otra excelente comedia, donde la parodia se enfoca sobre el cine de terror, más concretamente sobre las pelis de zombies. Imperdibles y obligatorias las dos.


Que Miguel Bosé se niegue a tocar en Venezuela mientras Chávez siga siendo presidente. ¿Cómo vamos a sobrevivir sin su música?, se preguntan los venezolanos en las calles. Pánico en Caracas. Se temen suicidios colectivos.
El título “Revés judicial” del canal de noticias TN al informar la detención de Luis Patti. ¿“Revés”?, ¿hablan desde el lugar del victimario? Es como titular la catástrofe de Bangladesh desde el punto de vista del ciclón: “Ciclón exitoso: grandes zonas devastadas, miles de muertos y evacuados”. ¡Bestias!
La publicidad. ¿Soy yo o hay un montón de avisos que no se entienden? Mensajes rebuscados, confusos, incongruentes, surrealistas, encriptados... ¡Loco, las cuartetas de Nostradamus son más sencillas!

Avril Lavigne "Hot"
Bueno, todo muy bien, siempre con buena fotografía, buena edición, todo, pero ¿quién le dijo que podía ser sexy? Realmente da vergüenza ajena verla contorneándose. Le pongo un 6 porque soy buena. Pero, pese a la buena edición, el video carece de guión y es muy pobre.
Gwen Stefani "Early Winter"
El video tiene muy buenos escenarios, fotografia, color, edición, visualmente es hermoso, pero en varios momentos pensé que estaba viendo una propaganda de un perfume más que un video musical. ¡Parecía un desfile de moda! Un 7
Belanova "Baila mi corazón"
¡¡¡Mi pequeño Pony me hace feliz!!! ¡Ah no! ¡Polipocket! ¡Ahh noo! ¡Sé lo que quieras ser, sé una Barbie Girl! ¡Ahhh tampocooo! ¡Es un video! ¡Pensé que estaba en Disney Channel mirando una propaganda de juguetes! Un 3
Juliette & The Licks "Hot Kiss"
No es un gran video pero es un gran alivio ver a un mujer que aunque lleve calzas apretadas y poca ropa, no ande tratando de ser sexy y moviendo el culo constantemente o que en cada toma del video tenga ropa de diseñador diferente. Un 7

La Argentina crónica
Imaginen que un día un amigo los invita a conocer los encantos de la comida javanesa (de Java, ese paisito cerca de Australia mundialmente conocido gracias al TEG). Imaginen que los recibe un maître, que les hace una descripción de los platos, que les agiganta la curiosidad y se les empieza a hacer agua la boca. Imaginen que luego les habla el embajador de Java en Argentina y les hace un recorrido histórico por los diversos ingredientes y las distintas formas de cocinar esos manjares. Si ya imaginaron todo eso, ahora imaginen que luego de tan pomposa ceremonia, probaron todos los platos que les sirvieron y, salvo uno, los demás son un asco. Por último –acá termina- imaginen que viene el cónsul de Java y les admite que sí, que la comida javanesa es una cagada.
Bueno, así es el libro “La Argentina crónica”. El prólogo de Martín Caparrós es buenísimo, provocador, agudo, políticamente incorrecto, polémico. Muy discutible/opinable/refutable, pero valioso al fin. La introducción de Maximiliano Tomas (el compilador de los textos) es interesante, aporta nuevas miradas. Pero las “crónicas” que le siguen y que fueron tan bien vendidas por Caparrós y Tomas, hacen agua. Salvo una, la de una periodista llamada Leila Guerriero, el resto son fácil –y casi obligatoriamente- olvidables. El libro intenta presentar a “la crónica” como un género excelso y a quienes transitan por allí como una especie de seres superiores. No logra ni una ni otra cosa. Simplemente aburre (además de caer en contradicciones, como leer a Caparrós que dice que “la crónica le da voz a aquellos que no tienen poder” y que el primer texto sea sobre los “reidores” de la TV). Por último, pero también importante, hay una exacerbación de la primera persona, que hace un ruido similar al de un cacerolazo. A cada periodista, además, le hacen tres preguntas sobre la crónica. Y ahí es cuando Martín Sivak, en la última página del libro, desenfunda la sensatez, habla como un periodista profesional y escupe el asado (las respuestas anteriores son hilarantes). Dice que bueno, que la crónica está buena, pero que en fin, tampoco es guau, qué genero. Medalla y beso para Sivak, cerrar el libro y gastar los $39 que sale en un restaurante donde sirvan comida javanesa.

A pesar de lo que pueda parecer, fallecer no es sinónimo de morir. Fallecer es morir sólo cuando la muerte llega lentamente y no cuando se trata de un accidente, un asesinato o cualquier otro tipo de suceso rápido. La palabra tiene el mismo origen que fallar: ambas provienen del verbo latino fallere que significaba no cumplir, ser infiel, engañar. No salten en sus asientos pensando que el fallo de un juez es un engaño porque ese fallar tiene otro origen, viene del castellano antiguo fallar que quería decir hallar, dar con algo.