Año II • N° 30 • Buenos Aires • nov. 2005 Sólo los críticos y las señoras gordas creen que lo divertido no es cultura

Fútbol

Raffaella Carrá: no des más ideas

Diego como director técnico de la Selección... uy, dió!

La selección argentina tiene mucho prestigio en el mundo. Obviamente, Maradona contribuyó a forjar ese prestigio pero como jugador. Tiene, además, dotes naturales de líder pero, nuevamente, desde dentro del campo de juego. Fue uno de los más grandes jugadores de la historia (o el más grande) pero no uno de los mejores técnicos. Como tal, no tuvo una buena experiencia. Tampoco insistió después de un comienzo mediocre que cualquiera puede tener, sino que se fue por otros caminos porque un día es director técnico, al siguiente golfista, menemista, cavallista, francotirador, adicto, ex adicto, conductor de televisión, revolucionario cubano y latin lover. Vive en una realidad virtual de súper estrella. Si llega a ser director técnico de la selección, quizá en medio del mundial le agarre un raye porque no le dejen fumar puros en la cancha, haga las maletas y se vaya a la mierda. Porque más allá de que haya dejado las drogas, trajo termitas en el culo de fábrica. Basta haberlo visto en el palco del último Boca-Inter. La selección argentina, siempre favorita en las apuestas, generadora de amores y odios, llena de estrellas que tienen sus propios fans en todo el mundo, se merece un DT que, por lo menos, sea un profesional de la materia, más allá de los resultados circunstanciales ¿Cómo se vería el técnico de la selección nacional retorciéndose los pelos en el banco, siendo presa de un ataque de llanto, saludando burlón a la hinchada contraria o, arriesgo, dirigiendo la final por celular desde un prostíbulo de Hamburgo? Bueno, no sé, dicho así, suena bastante divertido...

música
libros al sitio
Apesta

La imagen emblemática de la Cumbre de las Américas en todos los canales de TV: “Gendarme mirando al mar”. O sea, un hombre con uniforme color arena vigilando, quizá, la llegada del escuadrón de delfines asesinos que se le escapó al ejército yanky y que, al mejor estilo Bin Laden, se cortó solo y pretendía reclutar al elenco de Mundo Marino para una yihad acuática.
La masturbación con electrodomésticos de Madonna. Ya lo hizo con el televisor y el teléfono; ahora con el radiograbador. Su marido le escondió la Braun Minipimer, tratando de salvar algo del patrimonio familiar de la humedad de su entrepierna, letal para artefactos eléctricos.
El término “dantesco”. Para los periodistas españoles todos los escenarios por muy distintos que sean, todas las situaciones, todas las noticias son dantescas. Ahora la moda de la fakin palabrita cruzó el océano y amenaza con convertirse en una pandemia tan peligrosa como la gripe del pollo. ¡Basta ya, por favor, es... dantesco!

la galería
tablón hemeroteca
la idea
"La televisión es un invento que te permite ser entretenido en tu living por gente que no recibirías en tu living." David Frost
videoclips

Videoclips/White Stripes "The Denial Twist" ¿Es de Michel Gondry, no? Si no, un copión. Qué buen video. La verdad que después de muchas críticas, le voy a poner un 10 porque se lo merece.
Turf "Magia blanca " Zzzz, bué. Un bodrio el video y la canción. Un 4

ciencia
El Caenorhabditis Elegans es nuestro alterego en el laboratorio de científicos de las universidades de Utah y Nashville. Se trata de un gusanito de sólo un milímetro pero que tiene los mismos genes que los mamíferos para controlar los ritmos ultradianos (actividad cardiaca, respiración, deglución y contracción intestinal). En él encontraron un gen que al ser desactivado, deja al pobre gusano sin poder tragar, reproducirse y, ay, totalmente estreñido. Este gen, además, está relacionado con los genes mutantes que causan el cáncer.
palabras
"Los viajes de Gulliver" (Contra el pánico de la hoja en blanco, leé cómo empiezan algunas obras espectaculares)
Click acá
etimología
Músculo, en realidad, quiere decir ratoncito. Viene del latín musculus que era el diminutivo de mus, ratón. Así se le llamó a la parte superior de la pierna que al contraerse y distenderse les recordó a un ratoncito hiperactivo. Con el tiempo se le llamó así a los músculos de todo el cuerpo.
Locusta Edición y redacción/Malena Aballay (Videoclips)/Sergio Aballay Diseño larevista@lainundacion.com.ar Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta publicación. Lipidindi la revista es una publicación digital, no spam. Si no deseas seguir recibiéndola enviá un mail haciendo click acá